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El Ministerio de Salud de la Provincia, a
través de la Subsecretaría de Inclusión de Personas con Discapacidad, informó
que en diez meses se registraron y certificación 15 mil nuevas personas con
discapacidad y se crearon 10 juntas evaluadoras más de sujetos en esta
condición, ascendiendo de este modo las mismas a 30 en todo el territorio
provincial.
También recordó que hasta diciembre del
2007 se habían expedido sólo 25 mil certificados de discapacidad, pero la nueva
política implementada para la la entrega de los mismos permitió que desde
entonces y hasta noviembre de 2008 se emitieran 40 mil.
De este modo la provincia se convierte en
la primera del país en cantidad de certificados entregados y en la que más
juntas evaluadoras posee.
La subsecretaria de Inclusión para
Personas con Discapacidad, psicóloga Silvia Tróccoli, expuso las razones de este
logro en la certificación. “El proceso de eficientización y descentralización de
las juntas evaluadores, la creación de otras nuevas, la constitución de un
dispositivo territorial ambulatorio de evaluación, y la profunda renovación del
compromiso de trabajo con los profesionales que integran estas juntas, se
tradujo en una dinamización de la entrega de turnos. Esto se logró sobre la base
de un consenso con los actores involucrados mediante el diálogo. Entendemos a la
salud como la posibilidad de construir una mejor calidad de vida y como un
derecho a garantizar”, enfatizó Tróccoli.
Tróccoli explicó también la importancia
del certificado. “Este documento permite a los usuarios del sistema de salud
público y privado acceder a todos las prestaciones que por derecho les
corresponden. Garantiza además la
cobertura integral de las prestaciones básicas de habilitación y rehabilitación
como las preventivas durante el embarazo; el tratamiento médico especializado;
la cobertura de estimulación temprana; el equipamiento técnico (elementos
ortopédicos, prótesis. ortesis, valvas, bastones canadienses, muletas, sillas de
ruedas, audífonos, etc.). También, la rehabilitación integral e
interdisciplinaria (tratamiento psicológico; psiquiátrico; motor; etc.), y el
abordaje psicológico para familiares de la persona con discapacidad”, enumeró la
funcionaria.
Este documento, de validez nacional,
asegura también el suministro regular de medicamentos relacionados con la
discapacidad que presenta el sujeto; la alimentación especial también vinculada
a la patología que presente; la atención odontológica; el acceso a una educación
adecuada (especial, común; formación laboral; talleres protegidos; centros de
día; centros educativos terapéuticos; etc); la cobertura de sistemas
alternativos al grupo familiar (hogares; residencias; etc., para personas con
discapacidad sin grupo familiar continente); el ingreso a programas laborales;
el traslado especial en los casos en que la persona esté imposibilitada de
utilizar el transporte público.
También, facilita la gestión del
pase libre en Transporte Público de Pasajeros;
la obtención del símbolo internacional de acceso para el automóvil (logo) y la
exención de la patente, y el derecho de libre tránsito y estacionamiento.
Además, permite el beneficio de un régimen especial de de Asignaciones
Familiares en el ANSES; franquicias para la compra de automotores; la
explotación de pequeños comercios y las exenciones de ciertos impuestos.
Santa Fe propuso ampliar el plazo de
validez de esta certificación
El certificado que otorga la provincia es
de valor nacional y tiene una vigencia máxima de 4 años, pero Santa Fe ha
impulsado ante el Consejo Federal de Discapacidad e que el mismo tenga una
validez de diez para patologías crónicas e irreversibles. La propuesta –apoyada
por el resto de las provincias– ha sido aprobada en el marco de la última
asamblea de este órgano que tuvo lugar el 27 de noviembre en Rosario, y fue
elevada al Ejecutivo Nacional.
“Esta amplicación de la vigencia del certificado
permitirá que las personas con discapacidades instaladas para siempre no tengan
que someterse a una gestión que les implica tiempo y esfuerzo innecesarios”, concluyó
Tróccoli.
Descentralización
Por su parte, el director provincial de
Inclusión para Personas con Discapacidad de la primera circunscripción, doctor
Oscar Schroeder, agregó que los avances en la certificación y el reconocimiento
de los derechos de las personas con discapacidad fue también el resultado del
trabajo territorial y de descentralización en los Nodos regionales en comunas y
municipios, en donde se cuenta con referentes del área que brindan información
esencial dirigida fundamentalmente a las personas de escasos recursos, quienes
son los que más la necesitan.
A su vez, destacó la creación de una nueva
junta catergorizadora en el sur provincial que tiene como función evaluar las
instituciones (ONG OG o centros de rehabilitación públicos o privados) con la
finalidad de detectar si las mismas reúnen las condiciones edilicias, de
recursos humanos e institucionales para garantizar la calidad de las
prestaciones de salud. Así, una vez observado que las mismas cuentan con
condiciones físico-funcionales e institucionales funcionales se las categoriza y
de este modo pueden ingresar al sistema único de prestaciones facturando a las
obras sociales nacionales. En ese sentido, hasta el momento, se han categorizado
aproximadamente 110 instituciones propiciando la generación de nuevos espacios
para la contención, tratamiento y acompañamiento terapéutico de las personas con
discapacidad y su grupo familiar.
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